[Artículo] La problemática de los géneros (primera parte): Del ignorante al melómano

Jackie-Chan-WTFLa motivación principal de cualquier oyente es “deleitarse” los oídos con algo que excite el corazón, que revitalice su alma o que recree aquel sentimiento y deseo emotivo que ruge silenciosamente en su interior. Independientemente de cual sea la sensación que se pretenda exaltar, la música siempre ha logrado plasmarla mediante las notas apasionadas de un instrumento o la actuación genuina de una voz dispuesta a encandilar a aquel que la escucha. Paz, vitalidad, rabia, melancolía… Por enorme que sea el listado de sentimientos y emociones que conforman al ser humano, a cada una de ellas podemos atribuirle una enumeración variada de géneros que las representan, y por ello mismo, el instinto primario de toda persona a la hora de escuchar música es encontrar su gemelo anímico, dejando a un lado los formalismos y las denominaciones, nada de eso importa en nuestro éxtasis personal.

Esa búsqueda de la pasión reduce todo a un “escucho aquello que me representa”, pensamiento habitual que se da en la preadolescencia y la bien entrada adolescencia, la etapa de juventud y rebeldía por excelencia. Ese anhelo de encontrar nuestro sonido afín nos convierte en oyentes amateurs, fans de lo sonoro que solo buscan su dosis musical sumidos en la ignorancia total en donde los tecnicismos poco o nada importan.

Una vez superada esa etapa de iniciación, de descubrimiento, preludio al conocimiento pleno, nuestros oídos comienzan a volverse quisquillosos y, sobretodo, críticos. La exigencia y los gustos o preferencias surgen y se reafirman a rauda velocidad, y cada uno se decanta por un estilo absorbiendo el mundo que representa. Los heavies, los punkies, los emos… todas ellas son bandas urbanas que proliferan en la adolescencia y que suelen perdurar con el transcurrir de los años porque, por muy disparatada que sea la idea, un género musical puede acompañarte el resto de tu vida. El otro día me sorprendí al oír que, según un estudio científico, los gustos musicales se establecen sobre los 16 años porque es la época en la que más impacto tienen sobre nuestra personalidad. Ciertamente, conozco bastantes casos de personas a las que les ha ocurrido tal y como pronostica dicho estudio, aunque también me sé de varias otras (en las que me incluyo) que sirven como excepción a tal afirmación, sea como fuera, lo que sí que es cierto es que el oído adquiere experiencia y es capaz de percibir características, estructuras, formas, instrumentos, etc., elementos que nos conducen irremediablemente al concepto de género.

If you're not into metal you are not my friend

Conan dice “If you’re not into metal you’re not my friend”

Esta evolución progresiva en cuanto a conocimientos se refiere es un hecho inevitable, por muy indiferente que te sea el panorama musical y sus tecnicismos, el cerebro alberga los matices que se dan en los géneros y, aunque no sea capaz de darles nombre, sí que es capaz de reconocerlos en mayor o menor grado. Las personas a las que solo le gusta la música como pasatiempo ocasional no buscan profundizar en este campo, pero aquellos que de verdad sean sus amantes empedernidos (como, por ejemplo, todos nuestros lectores) sí que optan por alcanzar ese conocimiento sobre las bases de la música o, sino, de aquella rama musical que adoran, ya sea la Electrónica, el Metal, el Rock, etcétera; llegando tarde o temprano a la problemática de los géneros, el momento de lucidez dubitativa en la que nos preguntamos ¿esto es X o es Y? Una vez surge esta incógnita es cuando se confirma que tu yo crítico ansía encontrar la verdad, aquel punto de inflexión que nos desmarca de la ignorancia y nos propulsa a la sabiduría, y eso es algo evidente que podemos ver y oír en pluralidad de situaciones, ya sea con amigos o en sitios online como los foros, en donde podemos leer debates titánicos sobre si X álbum es de dicho género o de otro, el salseo argumental está servido; sin embargo, ¿qué es un género? ¿qué diferencia un género de otro? ¿dónde están los limites dentro de los géneros?

Para empezar, un género musical es aquel nicho que engloba a diversos grupos y artistas por el hecho de compartir unas características en común. La definición parece asombrosamente sencilla, pero eso se debe a que no hemos profundizado en algunos puntos en concreto, como por ejemplo, el tipo de clasificación que se le pretenda dar a la música, ya que podemos encontrar dos clasificaciones distintas con su correspondiente división de los géneros, las cuales son la clasificación académica y la clasificación popular.

La clasificación académica fue la primera en darse a conocer y posee una visión distinta de la separación genérica de los distintas recreaciones musicales, ya que la división se produce según la funcionalidad que posee dicha obra musical, dándose un listado de estilos muy distinto a la clasificación popular, encontrando denominaciones como “música de cámara”, “música cinematográfica” y “música de danza”, entre otras. Esto se debe al contexto histórico en la que surgió dicha idea de la diferenciación estilística, ya que hace varios siglos la variedad en la música era más bien reducida al no existir un acercamiento favorable de la música a la población y el tocar un instrumento estaba renegado a unos pocos afortunados, las composiciones estaban destinadas, en su mayoría, a ser recreadas en un gran espectáculo y los estilos se reducían a música clásica, folclórica y étnica, por lo que tenía más sentido clasificar todo por la función social junto a la instrumentación dada en dichas manifestaciones.

La clasificación popular es la contraposición de la anterior, surgida debido a la enorme proliferación de sonidos nuevos e inéditos acontecida en el siglo XX, sobretodo a partir de los años 50. La nueva situación contemporánea albergaba muchos más matices, conceptos y pretensiones que antes, por lo que la diversificación genérica tenía una mayor lógica si la clasificación se centrase en las características formales e instrumentales, en vez de en la intención con la se había creado la música o la era histórica a la que esta representaba. Es esta la que se usa en la totalidad de los medios, volviéndose común y dejando a la otra un tanto obsoleta. Obviamente, nos centraremos en esta última clasificación.

Finalizada esta aclaración toca desmantelar otra gran confusión, las etiquetas y los géneros NO son lo mismo. A menudo la gente confunde estos conceptos, ¡y con razón! muchas veces se utilizan de manera inadecuada para describir ciertos trabajos, sin especificar previamente a qué hacen referencia, creando una concepción errónea sobre lo que es un género y lo que es una denominación. Las etiquetas son las palabras clave que, o bien se utilizan con la intención de describir un álbum con matices que van más allá de los que tiene en consideración la clasificación popular o, por otro lado, se utilizan con la intención de realzar una única idea que esté vinculada a dicho disco. Pongamos ejemplos para que se entienda a la perfección. Mientras que el Black Metal es un género hecho y derecho ya que sus cualidades son más que apreciables (distorsión, shrieks, negatividad en el sonido, etc.), cosas como el White Metal o el National-Socialism Black Metal son etiquetas, denominaciones que se atribuyen debido a la temática por la que giran las canciones (Dios y el Tercer Reich, respectivamente), lo mismo ocurre con otras denominaciones como Polish Black Metal o USBM, las cuales se atribuyen con la finalidad de indicar la nacionalidad de dicha música, cuando este hecho poco o nada influye en el sonido de la banda (el Black Metal de EE.UU es el mismo Black Metal que el de España, salvo algunas diferencias ínfimas gracias a matices añadidos debido al contexto sociodemográfico y/o cultural).

Finiquitada esta tanda de explicaciones, quedan dos artículos más en los que profundizaremos sobre una larga enumeración de sonidos y corrientes, haciendo mención a la evolución de los géneros según sus diversas olas musicales y al desarrollo del Metal desde sus inicios a la actualidad, dando cabida a un cuestionable debate sobre qué es Metal y qué no lo es.

Nui

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Un pensamiento en “[Artículo] La problemática de los géneros (primera parte): Del ignorante al melómano

  1. La música electrónica no debería considerarse un género sino un medio de producción, diferenciado al de los instrumentos tradicionales con elementos mecánicos. De hecho la guitarra eléctrica tiene componentes electromecánicos y debería estar en algún sitio intermedio entre la electrónica pura y la mecánica, ya no hablemos de efectos digitales, etc…

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