[Reseña] Mad Max: Fury Road (Warner Bros. 15 de Mayo 2015)

The Future Belongs to the Mad. Amén hermanas!

Este análisis contiene SPOILERS. 

Que en nuestro mundo de dependencia tecnológica aún vivimos de renta de la creatividad de las últimas décadas del pasado siglo, se hace obvio cuando repasamos carteleras de festivales y cines. Hablo de conciertos de Duran Duran y salas que normalmente están desiertas, incluso en el día del estreno, en las que antes debes desembolsar 10 eurazos para tragarte el anuncio de “la nueva” producción de Poltergeist.

Es más. Que un dinosaurio de 70 años, George Miller, tenga que enseñarnos una vez más, lo que es el cine de acción, cómo destrozar vehículos en llamas y hacerlos estallar por los aires en mil pedazos, es otra.

30 años después, el lobo solitario de la tierra baldía vuelve con nuevo rostro.

“Mad Max: Fury Road” cumple con creces las promesas de su trailer y no decepcionará a los fans del cine de acción más ochentero y macarra. Este chute de adrenalina en forma de film kamikaze nos lleva a las puertas del infierno y más allá. Junto a Conan, una saga de films que son puro Heavy Metal. Solo desentona Junkie XL (??!!) en la banda sonora.

Esto no es un mal remake (mi gran temor), ya que transforma la historia que ya conocemos, con caras nuevas, algunas repiten camufladas (Toecutter de la primera parte es ahora Immortan Joe) y un enfoque ligeramente distinto. Lo que antes eran malvados sanguinarios sin rostro, ahora muestran algo de humanidad bajo su deformación. Joe, ex-coronel debe embutirse en una armadura con condecoraciones y una máscara con dos tubos para respirar, dandole así una temible apariencia que disimula su precario estado de salud. Incluso es posible que alguno de los “war boys” recapacite en su delirio adolescente suicida (Nux). Quién quiera podrá ver neovikingos en hotrod o Muyahidines del EI.

En realidad se trata de dos mundos; la ciudadela a la que solo tienen acceso la élite y la llanura repleta de miserables que ruegan por llenar sus cubos de agua “a la que no deben volverse adictos” (como si fuera un lujo!). Un polvoriento universo steampunk donde los jóvenes guerreros, que pasan de mecánicos a pilotos de estos autos-locos vintage de potentes motores V8 sobrealimentados a base de escupitajos, ansían por encima de todo que seamos testimonios de como alcanzan el Valhalla (“I live. I die. I live again”). Su dilema: te matan las balas o el cáncer. Algo de lo que tiranos como Immortan Joe se aprovechan.

MadMax-FuryRoad-ImmortanJoe

Immortan Joe, marido polígamo despechado. El detonante de tanta explosión no es otra cosa que un conflicto doméstico.

La lucha por la supremacía de la gasolina, las balas y la leche materna. Esto es, la tríada que confiere poder absoluto a través del control energético, armamentístico y reproductivo (os suena?). La vida vale lo que la compatibilidad de tu grupo sanguíneo o la capacidad de las jóvenes para engendrar individuos sanos. Darwinismo en un infierno post-apocalíptico.

He oído hablar de feminismo? De la lucha de clases a la de sexos como tema principal. No, si al final Slavoj Žižek tendrá razón con lo que existe una izquierda progresista en Hollywood. Furiosa no solo resta protagonismo a Max Rockatansky (fijaros en el cartel de arriba) sino que le gana en su propio terreno y eso irrita, y mucho, al ego masculino.

La violencia es un medio. Mientras en las sociedades medievales el tortazo estaba democratizado, hoy la violencia física está cada vez más monopolizada por polis y marines. La respuesta de Max y la heroina Furiosa esta justificada por la situación. Violencia es causa de desajustes sociales y medio para superarlos (la astucia también pesa lo suyo). Alfa y Omega de nuestra historia.

Reproducción es igual a supervivéncia. Los hombres aún no son capaces de engendrar por sus propios medios y respecto a los cinturones de castidad, nadie puede conformarse con la esclavitud. Ya hace años que las mujeres ganan su sueldo, deciden si quieren ser madres… Prisioneras o princesas? (Atrapa más el lujo que una ratornera!) Joe representa al patriarcado opresor, mientras que las amazonas motorizadas han creado una sociedad al margen de varones (el último estadio de la misandría feminista socialista) Asaltan la ciudadela para implantar un nuevo orden.

Imperator Furiosa no busca relaciones serias.

Hay muchos temas subyacentes a las limitaciones de la narración principal que requieren de una atención y tiempo que Miller, no puede restar al frenesí de las carreras de choques. Cristo (y todo lo que se le asemeja) aún es una imagen icónica en la Norteamérica de Obama. Max es reducido a la categoría de “blood bag” encadenado delante del bólido de Nux, en una pose que recuerda a Jesucristo en la crucifixión.

Esperaba algún guiño a las antecesoras, y alguna cosa he visto (seguro que se me escapan muchas otras). El “interceptor”, un Ford Falcon Coupe del 1974 aparece en la escena inicial. El “War Rig” que conduce Furiosa, y que deberán defender como una fortaleza del ataque de tres ejércitos, recuerda al trailer de Max 2. De la misma forma el juguete musical que gira una de las esposas forzosas de Immortan Joe dentro de la cabina del camión, es el mismo que Max enseña al niño mudo que lanzaba su afilado boomerang, etc…

Miller nos sumerge en un mudo de violencia con estética de cómic. Un presupuesto de 100 millones que permite cuidar el aspecto de cada personaje, flota de vehículos (cadillacs, fords, mercedes que parecen tuneados con esteroides hasta lo grotesco), armas… pero a una velocidad que no permite recrearnos en los detalles. La caracterización de los señores de la guerra: Immortan Joe, People Eater (el gordo con nariz protésica y piercings en los pezones), Corpus Colossus, Rictus Erectus, etc… es fantástica. El magnetismo oscuro del antagonista nunca puede faltar y aquí hay mucho desde las prótesis hasta la cota de mallas del señor del criadero de balas. Así como la capacidad del guionista para generar, entre tanta tensión, una carcajada por ejemplo cada vez que aparece el loco guitarrista de doble mástil, encaramado a una torre de altavoces. Delirante.

Buenos actores para un film que requiere más agilidad que otra cosa. La mirada triste de Charlize Theron habla más que sus puños. Y Tom Hardy hace lo que puede (con un registro limitado a su personaje) para que no echemos en falta al fanático cristiano de Gibson. Ambos comparten escenas de lucha y protagonismo.

blood bag

Max, en pose a lo Jesucristo, es reducido a “blood bag” de Nux

Este no es el mundo feliz de los ochenta en el que Miller desafió al optimismo yuppie con su gamberrismo troglodita de proporciones épicas. La estela de “Mad Max” proyecta su sombra de pasado a futuro, y como toda cinta que se precie, levanta ampollas en los talibanes del presente. Un futuro sin esperanza que cada vez se hace más factible. Una pesadilla distópica que reemplaza nuestra realidad a medida que las grandes corporaciones toman el control de gobiernos y asolan países.

Si queréis emociones fuertes id a ver “Mad Max: Fury Road” antes de que nuestro futuro este decidido y otro consejo: apartaros todo lo que podais de la pantalla, os puede saltar algún pedazo de chatarra humeante en toda la cara. Sed testigos de la barbarie que se avecina. 120 minutos de locura non-stop que no van a detenerse aquí.

8,75/10

K.

MAD MAX OFFICIAL MOVIE SITE
http://www.madmaxmovie.com

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Un pensamiento en “[Reseña] Mad Max: Fury Road (Warner Bros. 15 de Mayo 2015)

  1. Hoy Hollywood hizo justicia =)
    Aunque para ser sincero yo le hubiera dado también el de mejor director y el de mejor película (y el de mejor fotografía también podría haberle caído).

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