[Reseña] Hateful Abandon – ‘Liars/Bastards’ (Todestrieb Records, 2014)


Grupo:
Hateful Abandon (Bristol-Reino Unido).
Título del disco: “Liars/Bastards”.
Estilo: Industrial.
Formato: CD.
Sello: Todestrieb Records.
Fecha de publicación: 31 marzo 2014.

Después de un largo (larguísimo, para mí) tiempo de espera, los británicos Hateful Abandon reaparecieron en escena hace ya unos meses anunciando su nuevo álbum, llamado LIARS/BASTARDS. La banda resurge en este tercer trabajo tras dos discos previos (“Famine (or in the bellies of worms), de 2008 y “Move” de 2011) en los que mostraban un buen gusto compositivo incuestionable, a pesar de haber pasado ciertamente desapercibidos comercialmente hablando (más allá de la insuficiente cita de “la banda de Black Metal que suenan a Post Punk”, descripción que demuestra que el oyente medio suele estar más interesado en hablar de música que en escucharla).

Los más acérrimos seguidores de esta “rara avis” musical estábamos más que en guardia, esperando un tercer asalto que nos dejase sin aliento. Y esperábamos esto porque, a parte de la evolución compositiva que supuso el paso del “Famine” a “Move”, este último nos dejaba entrever que el salto cualitativo podía volver a darse, y el resultado podía ser estratosférico si el punto de partida era un trabajo tan sólido como “Move”. Y es que, Hateful Abandon muestran ser un ente vivo, en movimiento, en un continuo desarrollo de su propuesta, más allá de las etiquetas o clichés que giran alrededor de la música de hoy día.

El avance de hace unos meses con el clip de “The Walker” nos mostraba la monstruosidad que estaban preparando: cada vez más grises, más incómodos, más repetitivos. Y asi ha sido: Hateful Abandon han expandido su desolador sentimiento, avanzando un par de pasos más allá en su sonido, y el resultado es LIARS/BASTARDS, un disco sobrecogedor.

Dicha evolución es palpable ya incluso en el artwork. En este caso, la imaginería se encuentra formada por un conjunto de oscuras fotos y collages directamente herederos del punk, en el que los dos componentes de Hateful Abandon nos dejan claro que el mundo es un lugar cada vez más oscuro e inseguro. Hateful Abandon siguen rindiendo pleitesía a la más absoluta oscuridad, pero tienen claro que el orígen de esta oscuridad tiene un trasfondo totalmente social, una temática que ya nos mostraron en su disco previo. El título, LIARS/BASTARDS, ya lo dice todo. La música de este disco tiene un único planteamiento: el desprecio y la ira más absoluta hacia esos mentirosos/bastardos que dirigen nuestras vidas y consumen nuestras esperanzas. Son esos los mentirosos bastardos hacia los que debemos dirigir todo nuestro odio, hacia ellos y hacia su sistema alienante que malgasta nuestras vidas.

Pero, a su vez, Hateful Abandon nos desvelan que nosotros somos el molesto mal menor de esos mentirosos/bastardos en su camino hacia el éxito: de ahí la imagen que cubre el propio cd, con un Cameron mirándonos directamente a los ojos y señalándonos con su dedo índice, como culpándonos de nuestra propia desdicha.

Y tal acumulación de desprecio mutuo no puede empezar de mejor manera. El disco se abre con “Maze of Bastards”, que se inicia con un incómodo ruido mecánico, y una sentencia “If you want a vision of the future, imagine a boot stamping in the human face, forever”, a partír de ahí, el señor Swine arranca una magnífica percusión de sonido casi autoritario, a la que se une el repicar del metal, creando un ritmo que hace crecer la tensión de una forma casi palpable. La potentísima voz de Vice Martyr sube la tensión y lo más acertado a visualizar mientras suena esa canción es una de las imágenes del libreto del cd, en el que salen dos policías antidisturbios envueltos en llamas. La canción posee tal carácter desafiante, que parece creada ex profeso como la banda sonora de la insurrección más violenta jamás imaginada. A su vez, la casi fantasmal voz de VM hacia el final del tema, convierte el tema en algo casi catártico.

El segundo tema, “Culprit”, empieza infectado por un loop electrónico, junto con unos teclados y unas guitarras de fondo, que crean uno de los ritmos más desesperanzadores que he escuchado en mucho tiempo, creando una atmósfera tan gris que ya quisieran para sí la mayoría de grupos de black metal. La capa de sonido se ve violentada por el molesto sonido de una guitarra que surge espontáneamente, rasgando el ambiente creado. El uso de las voces también es uno de los aspectos más destacables de este tema, con una vocalización más cercana al punk (tanto por la energía como por la entonación), siendo otro elemento a destacar el break central, en el que un piano y un loop de fondo crean un crescendo altamente emotivo, con un regusto incluso “mainstream”, pero de una efectividad impecable.

“High Rise” es un tema obsesivo, igual que su letra, con una rítmica de carácter étnico y un sabor a rítmica de Godflesh de la etapa intermedia (sobretodo por el sonido del bajo y la percusión); un tema que al principio quizás desconcierta, pero que destaca por su fluidez y por un gran trabajo vocal. Desconcertante y original a partes iguales.

“The Test” es, para mí, otro de los puntos claves de este trabajo, tanto por su increíble creatividad como por el encaje en el trasfondo del disco. La percusión (que he de decir que suena de un modo muy orgánico durante todo el disco) va acompañada por un ritmo electrónico y unos teclados que forman otra vez, de forma similar a “Culprit” un tema de sonoridad desesperanzada. Así, la voz de VM se torna amarga mientras canta con una gran carga emotiva las escasas letras, con frases como “and when our old ideas die, try not to breathe”. Sobre este ritmo gris y electrónico, el tema se desarrolla hasta llegar la voz de J.U.L.I.E., elemento clave en este disco. J.U.L.I.E. es una voz femenina, esa voz femenina que hemos escuchado mil veces en nuestro día a día: la típica voz femenina e impersonal que usa la tecnología actual, y que amablemente nos indica que debemos hacer en todo momento.

Una voz femenina que, hasta que no he escuchado este “The Test”, no me había dado cuenta de que personaliza la forma amable del sometimiento al que somos dirigidos inconscientemente. Así, la voz de J.U.L.I.E. es el paradigma de la despersonalización y la alienación, repartiendo una misma instrucción para todo aquél que la escuche. Y J.U.L.I.E. ahora nos avisa de todo lo que es realmente “The Test”, para acabar repitiéndonos, en un obsesivo bucle: “The test is a LIE”. Magnífico recurso. Increíble muestra de creatividad, y de como una canción, una letra y un elemento pueden hacer trabajar al subconsciente del oyente.

El siguiente tema es el incómodo y obsesivo “The Walker”, un tema en el que se se cuela en el subconsciente el ruido que produce el metal al arrastrarse por el asfalto. Otro recurso musical utilizado con una gran inteligencia, porque realmente crea una sensación de desasosiego. Algo malo nos va a pasar, ese ruido no cesa y el repetitivo ritmo no ayuda a alejarnos de este “The Walker”, el cual parece arrastrar por el asfalto todos nuestros miedos, metidos en un saco, mientras en otra mano arrastra una terrible herramienta metálica con la que acabará dándonos caza. Rítmica deliciosamente inquietante, con un bajo sonando grave, una percusión dinámica, retazos de electrónica, y un recitado que, con solemnidad, nos habla de mediocridad, hasta acabar con un “the path to te future is paved with guilt”, lleno de desesperanza.

Con “There will never be peace” encontramos otro tema basado en capas de sonido que se expanden, crecen a partir de una rítmo inicial, con un carácter casi violento por la vocalización y las bases rítmicas empleadas, en el que la atmósfera de incomodidad va creciendo hasta el final del tema, convirtiéndose en una canción de pura música electrónica que rezuma a partes iguales descontento y peligrosidad. Con un título así, que otra cosa podríamos esperar.

December, el último tema, se inicia con una parte que se asemeja a una especie de conciliación con la realidad una vez ha pasado la tormenta sónica del tema anterior. Un ritmo mas amable, un beat menos taladrador, un sonido más espaciado, y con un carácter menos agresivo. VM canta con un convencimiento casi teatral sobre un beat onírico, en un tema que parece invitarnos a observar nuestra propia alienación, nuestra cosificación frente a la masa. La segunda parte del tema adquiere tintes menos amables, basándose únicamente en electrónica y voz, con un trazo lento y desesperanzado que se va desarrollando hasta alcanzar una atmósfera casi épica, que parece querer conciliarnos con nosotros mismos una vez pasado el estallido emocional de este Liars/Bastards.

En mi honesta opinión, este es un DISCO en mayúsculas. El equilibrio entre canciones de un fuerte componente agresivo y otras con un marcado carácter desesperanzador, unido a una originalidad musical muy marcada, una grabación de gran calidad y una mezcla que hace sonar a todo en su sitio, hacen de este disco uno de los mejores trabajos que he escuchado en los últimos años. Pero no sólo el componente sonoro es de una calidad impecable, aquí prima tanto el contenido musical como algo de lo que carece el 99% de la música actual, en mi opinión: las sensaciones que dicha música ha de transmitir. De ahí a que la reseña se base más en apreciaciones subjetivas provocadas por su escucha, que en meras descripciones sonoras.

Si tuviese que buscar referentes a la música de Hateful Abandon en este “Liars/Bastards”, diría que su máxima influencia son ellos mismos: musicalmente, este disco no es la repetición de lo que hicieron antes, sino que es la perfecta evolución del sonido de Hateful Abandon. Si tuviese que buscar en la atmósfera, el sentimiento y las sensaciones que han sabido cobijar bajo su propio sonido, podría hablar de la frialdad de Godflesh, la inquietante atmósfera de los Swans, el sonido maquinal y repetitivo de los primeros Einstürzend Neubauten, pero también de la creatividad y el nihilismo de Cop Shoot Cop, la tristeza de los mejores momentos del black metal más depresivo, e incluso el odio y el espíritu contestario de los punks ingleses Conflict.

En resumen, Hateful Abandon nos han traído con “Liars/Bastards” un disco que viene a ser el paradigma de la sensación de incomodidad que el mundo contemporáneo nos hace tragarnos con su día a día. A veces más rocoso, a veces más retraído, pero siempre emotivo, “Liars/Bastards” es un disco de una creatividad desmesurada por parte de una banda que, con unos años ya a sus espaldas, demuestran un fuerte carácter personal y una propuesta honesta que les ha hecho encontrar un camino y un sonido propio, en constante evolución, y alejado del espíritu conservador que está matando a la música desde hace años.

Espero que para la próxima ocasión vuelvan a asumir riesgos, y nos vuelvan a deslumbrar con una propuesta que supere a este “Liars/Bastards”.

Confio que sea así, aunque es probable que en un futuro no muy lejano, esos malnacidos hayan acabado ya con todos nosotros.

Puntuación: 9/10

DeadXRamones

Tracklist:

01. Maze of Bastards (4:33)
02. Culprit (5:33)
03. High Rise (4:05)
04. The Test (5:57)
05. The Walker (6:16)
06. There Will Never Be Peace (5:49)
07. December (10:34)

HATEFUL ABANDON
http://www.hatefulabandon.com
https://www.facebook.com/pages/Hateful-Abandon/157979900925037

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