[Reseña] Burzum – ‘Sôl austan, Mâni vestan’ (Byelobog, 2013)

Grupo: Burzum (Noruega/Francia).
Título del disco: “Sôl austan, Mâni vestan”.
Estilo: Ambient / Dungeon Synth / Electrónica / New Age
Formato: CD.
Sello: Byelobog (Noruega)
Fecha de publicación: 27 de Mayo de 2013.

Por un motivo u otro, hace tiempo que dejé de interesarme por las nuevas entregas de Burzum. Aun así, no puedo ocultar hasta qué punto sus primeros discos me marcaron. A partir de aquel lejano ’96 en que salió “Filosofem” y descubrí “Hvis lyset tar oss”, la música cobró otro sentido.

Hoy, espoleado por las críticas negativas que he leído en algunos blogs y foros, especialmente los dedicados estrictamente al metal, me he decidido a reseñar su nueva obra. Si bien estas mofas en forma de crítica no son ninguna novedad, lo que no deja de sorprenderme es que mientras los discos posteriores a “Hliðskjálf” han tenido una relativa buena acogida, este nuevo trabajo ha sido denostado incluso antes de su aparición.

Muchos estaremos de acuerdo que sus últimos tres discos “Bellus”, “Fallen” y “Umskiptar” son continuistas y no aportan absolutamente nada a la discografía de Burzum y ya no hablemos del recopilatorio “From the Depths of Darkness”. Sólo los dos primeros temas de “Belus”, alguno de “Fallen” se salvan de la quema, ya que estos discos se concibieron básicamente para pagar facturas, como el propio Varg Vikernes ha confesado en su web oficial.

Pero centrémonos en este nuevo trabajo. “Sôl austan, Mâni vestan” es simplemente el álbum que esperaba de Varg una vez fuera de prisión. Un disco radicalmente diferente a sus tres predecesores y que sólo podemos amar o ignorar.

Retomando su carrera musical a partir del infravalorado “Hliðskjálf”, Burzum vuelve a la electrónica instrumental, un género que ya abordó en temas puntuales de su primera etapa como “Han som reiste”, “Tomhet”, “Rundgang Um Die Transzendentale Säule Der Singularität” y en la totalidad de “Dauði Baldrs” (1997) y “Hliðskjálf” (1999) los dos álbumes de su etapa carcelaria, que a pesar de la falta de medios en la que fueron grabados, están considerados por muchos de sus seguidores como menores dentro de su discografía. “Hliðskjálf” más inspirado y mejor acabado que “Dauði Baldrs”, contiene piezas realmente sugerentes como “Tuistos Herz”, “Der Tod Wuotans” o “Ansuzgardaraiwo”.

“Sôl austan, Mâni vestan” traducido como “Este del sol, Oeste de la luna” consta de once cortes instrumentales concebidos de forma aislada, como banda sonora para el recién estrenado filme “ForeBears” dirigido por su mujer Marie Cachet.

Abriéndose paso desde la oscuridad hacia la luz (luego el orden de los temas deberían estar a la inversa), la temática del disco recurre a un concepto dualista antagónico que ya usó con anterioridad. Esta vez no iremos a la tierra media de Tolkien, sino 30.000 años atrás directos al Paleolítico. Envueltos en el caótico mundo presente (la oscuridad), volvemos a un pasado idealizado, donde impera el orden natural (la luz), el chamanismo y el culto al oso.

La cabeza de Burzum está llena de contradicciones; en sus más recientes discos anunciaba el retorno de Baldur, el dios de la luz, pero no representa Burzum todo lo contrario? Que utilice un instrumento electrónico, inventado en los años 20 del siglo pasado, para recrear su arcadia prehistórica es otra. Contradicciones que cuando se manifiestan en forma musical cobran sentido.

“Sôl austan…” se sitúa en la antítesis del black metal, con temas sosegados que proporcionan momentos de paz y relajación. Sin palabras que nos puedan atar a un presente fugaz. Varg recorre las cuevas de nuestros antepasados como la de Chauvet, explorada por el cineasta Werner Herzog en su documental “Cave of Forgotten Dream”, buscando un referente unívoco de quienes somos. Una prueba de nuestra ascendencia hiperbórea, escondida en un genoma mitocondrial, en la poesía skaldic o en un antiguo relato mitológico. De alguna manera, es un retorno a la imaginaria Thule, en un anhelo por conseguir algo que nunca ha existido, pero que perseguirá hasta el fin de sus días.

El genio se manifiesto de muchas maneras. La habilidad de componer algo sencillo donde cada nota está en su sitio y que logra emocionar, es algo al alcance de muy pocos. Sí, pero qué tipo de emociones provoca?

Sobre este tema no podemos hablar sino del bagaje personal adquirido a base de años de curiosidad y experiencias (tanto por parte del artista como del que escucha). Sin referencias textuales nos perdemos en la noche de los tiempos y lo objetivo, como cualquier representación artística trágica, se vuelve sumamente subjetivo. Estas emociones también dependerán de la voluntad del oyente en cada caso.

Grabado con un audio más potente que “Hliðskjálf”, que eran pistas midi superpuestas, esta es música claramente influenciada por Tangerine Dream, Klaus Schulze y la escuela de Berlín, algo así como la New Age electrónica sin prácticamente percusión exceptuando “Rûnar Munt þû Finna” o la lánguida “Sôl Austan”.

Las canciones de “Sôl Austan…” son improvisadamente minimalistas y premeditadamente sencillas. De la salida a la puesta de sol, como en una canción de cuna, Varg destina una sola melodía para cada tema, que se va repitiendo, explorando contrastes y juegos de timbre dispares.

Con el uso exclusivo del sintetizador y siguiendo este patrón, acariciamos los tibios rayos solares en “Sôlarrâs” (Viaje-solar). Sus suaves notas de base se expanden inundando la atmósfera de tonos cálidos que contrastan con la harmonía principal, que amartilla con la brillante resonancia de un instrumento de cuerda antiguo sintetizado, pariente del laúd, la citara o el arpa.

Nos iniciamos en la experiencia mística de “Heljarmyrkr” (La oscuridad de la muerte), ya viejos vemos como la muerte se asoma, sumergidos en una oscuridad que no nos aflige, ya que cuando miramos atrás, nos vemos como simples motas de polvo atrapadas en el eterno ciclo de la vida.

Todos los cortes están hechos con sintetizador, exceptuando “Sôlarguði” (Dios-sol) que incorpora contrabajo, instrumentos de cuerda y teclado corales. Este tema guarda un parecido con la asombrosa “Tomhet”. Un mismo motivo sirve para que en desfilen diferentes texturas, de las cuerdas metálicas al sonido etéreo del sintetizador, generado una leve sensación de nostalgia, no tan solo provocada por la canción en sí, sino por el recuerdo de los anteriores temas instrumentales de Burzum.

La más espacial “Hîð” (La morada del oso) proviene de tiempos muy remotos de una Europa poblada por los Neanderthal. Es el ejercicio más naïve del disco, una secuencia de sonidos New Age que van repitiéndose sobre unas pulsiones mínimas de teclado. Algo que solo los die-hard fans de la faceta ambient de Burzum van a poder disfrutar.

Pienso que a pesar de los continuos desvaríos de Varg, este puede significar el adiós definitivo al metal, siempre que sus cuentas se lo permitan. Me pregunto si acabada una trilogía, podemos esperar dos discos más de dungeon synth?

“Sôl austan, Mâni vestan” es un disco que invita a la introspección, puede usarse como fondo para leer, escribir, pintar, soñar despierto o simplemente perderse en la naturaleza. Un disco que nos recuerda el concepto básico de Burzum, que es el de sumergirse en un universo de fantasía para retomar nuestra arma más poderosa contra la esterilidad de este mundo absurdo que nos rodea: la imaginación. Cualidad humana en retroceso, en una época donde se impone el ultra-racionalismo y el materialismo.

Prefiero no puntuar, ni hablar del precio de discos como este. Como todo en la vida, unos encontraran un significado transcendental y otros no. Da igual. Esto debería ser una experiencia personal y que cada cual la interprete como le apetezca.

Tracklist

1. Sol austan (East of the Sun)
2. Runar munt bu finna (You shall find Secrets)
3. Solarras (Sun-journey)
4. Haugaeldr (Burial Mound Fire)
5. Fedrahellir (Forebear-Cave)
6. Solargudi (Sun-god)
7. Ganga at solu (Deasil)
8. Hid (Bear’s Lair)
9. Heljarmyrkr (Death’s Darkness)
10. Mani vestan (West of the Moon)
11. Solbjorg (Sunset)

K.

BURZUM
http://www.burzum.org
http://byelobog-productions.burzum.org

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2 pensamientos en “[Reseña] Burzum – ‘Sôl austan, Mâni vestan’ (Byelobog, 2013)

  1. Buena y detallada crítica aunque debo decir que Bellus me ha gustado bastante…
    Los dos siguientes todavía no los he escuchado y respecto al nuevo, no me atrae demasiado ya que Dauði Baldrs siempre me ha parecido demasiado simplón pero después de leer esta reseña lo escucharé con interés.

    Acabo de descubrir este blog y me parece estupendo, estaré atento y le seguiré la pista…

    ¡Un saludo!

  2. Buenas NoctesInsomnes!
    Aun siendo un disco correcto, “Belus” y todo el material grabado posteriormente me parece muy inferior a los primeros 4 LP's de Burzum. Almenos “Sôl austan, Mâni vestan” no es otro disco de BM por encargo y explora la faceta electrónica minimalista que tan buen resultado le ha dado. Precisamente este interés por la música electrónica, opuesto a la mentalidad heavy tradicional, es un rasgo distintivo de la escena BM noruega ya desde sus inicios. Está claro que si no te gusta Tangerine Dream, Jean-Michel Jarre, etc… es difícil que esto capte tu atención. Escúchalo sin prejuicios, unas cuantas veces, a solas por supuesto, y nos comentas.
    Saludos!

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